póker sin cartas
Sólo faltan las cartas. Para que la fotografía de la detención de más de una docena de personas en Castellón que hoy llevaban algunos diarios sea idéntica a la escena del garaje de Con faldas y a lo loco faltaba la baraja francesa. En el clásico de Billy Wilder de 1959, Charlie Mondadientes y un grupo de miserables son sorprendidos en un taller en mitad de una partida de póker. Obligados a dejar la timba y ponerse contra la pared, los hombres de Botines Colombo, los acribillan.
Cierto es que no es comparable, que son dos hechos completamente distintos. Uno es la culminación en forma de arresto de una operación policial contra una red que organizaba peleas de gallos, mientras que el ficticio es un ajuste de cuentas. Sin embargo, ésos contra la pared, las sillas y la mesa dejada caer desprende ese tufillo a mafia chunga de los pillados in fraganti por la Policía.
Precisamente, la escena del garaje de Con faldas y a lo loco ocurrió de verdad un 14 de febrero de 1929. Fue la famosa matanza de SanValentín. La trampa de Al Capone sirvió a Wilder para tejer la huída de Jack Lemmon y Toni Curtis convertidos en mujer.
Tristemente, lo de los gallos de Castellón no es una película. Tampoco es el crimen de Polop, aunque a veces se parezca demasiado al cine negro. Conforme se conocen más detalles sobre cómo se gestó el asesinato del alcalde más espanta. Los pagos, los clubs de alterne, los sicarios, las celebraciones con cava, los testigos protegidos… Huele, como lo de la mesa de póker sin cartas a mafia chunga, violenta y peligrosa. Y esto no es ficción.
la manzana de la discordia
Cuenta la mitología griega que Eris, la diosa de la Discordia, molesta por no haber sido invitada a la boda de Tetis y Peleo, decidió vengarse haciendo honor a su ‘advocación’: sembrando la discordia. Y allí que ni corta ni perezosa se presentó. Y arrojó en medio de todos una manzana con la inscripción para la más bella.
Como si de la boda de la hija de Aznar se tratase allí estaba lo más del momento. Antes del banquete, por el photocall habían pasado las diosas Atenea, Hera y Afrodita. Cada uno de estos tres bellezones pensó, claro, que la que luego se llamaría la manzana de la discordia era para ella. Ante el jaleo montado, Zeus, el padre de todos los dioses, pensó que lo mejor sería que decidiera alguien imparcial. Y llamó al mortal Paris, el hijo del rey de Troya.
Ante la oferta de Afrodita, que prometió al joven el amor de la mujer más bella del mundo, Paris no se lo pensó mucho. Esto traería el rapto de Helena y la guerra de Troya, pero esa otra historia. Cuántos problemas puede dar una dichosa manzana. A Adán le costó la expulsión del paraíso.
Ahora es la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá quien quiere hincarle el diente a una manzana. Una manzana blanca para más señas. La capital del Turia ha resultado ser, según cuentan, la más bella de un selecto grupo de ciudades, dispuestas a albergar una store de un famoso gigante informático ¿Qué ha ofrecido a cambio al joven Paris? Nadie lo sabe.
desparrame
De entre todos los cachivaches que han supuesto un giro en el peregrinar terreno de la Humanidad el teléfono es, sin duda, uno de los más destacados. Este invento llevado al extremo, al terminal móvil, ha supuesto la mayor revolución tecnológica sólo seguida por el desarrollo del pan de molde con corteza que no es corteza. ¿Qué será la siguiente?
Con una llamada se puede contratar un seguro de vida o abrir una cuenta bancaria en unos minutos. Sólo con enviar un sms es posible reservar una mesa en un restaurante, una pista de padel o hacerte con el teléfono de la amiga de la amiga de tu prima. Internet, Facebook y todo lo imaginable está al alcance del pulgar en cualquier momento en cualquier parte del mundo. Una duda se resuelve en un santiamén.
Entonces, ¿cómo es posible que tres personas de un mismo gobierno digan tres cosas absolutamente diferentes sobre una misma cosa? Lo de la economía sumergida ha vuelto a sacar los colores al Ejecutivo, que ya se plantea cambiar la rosa de sus siglas por un tomate o un pimiento colorao. El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, con toda la buena voluntad situó el aumento de la economía sumergida por la crisis en torno al 20 por ciento. Enseguida, la ministra de Economía, Elena Salgado le contradijo que no era para tanto y que, además, era imposible medirla precisamente porque está sumergida. ¿A qué huelen las nubes?
Una llamada, un sms, un comentario en el wall hubieran evitado la enésima contradicción gubernamental. Aquí cada uno a lo suyo. Con Zapatero volcado, falta que hace, en completar el álbum de fotos de la presidencia europea su gobierno anda cerca del desparrame. Cada uno a la suya.
dios en haití
Cuando el mundo se ve dramáticamente sacudido por tragedias como la de Haití es habitual que muchos muevan la cabeza de un lado a otro y se pregunten dónde está Dios. Está pasando estos días igual que pasó con el tsunami de 2006 y los atentados de Madrid o Nueva York.
Resulta un tanto curioso que quienes menos esperan su presencia en otras circunstancias le reclamen respuestas y soluciones en momentos como los que esta vez le ha tocado vivir a la isla caribeña. En otro momento, reniegan. No le conocen. Pero ante el guantazo de la tragedia exigen airados su intervención en una especie de “ya te lo dije”.
Ciertamente, es una reacción esperable por humana.
Pretender que ante el drama de, en este caso, un terremoto Dios tome forma de Morgan Freeman y vestido de blanco inmaculado baje a la desamparada Haití para sostener los edificios y que no caigan merced al seísmo es una soberana tontería. En este momento sería bueno recordar que Haití ya estaba bastante mal antes de que el terremoto le hiciera abrir todos los informativos.
No es, por decirlo de alguna manera, su estilo. Se ha hecho presente en forma de bombero, de marine norteamericano, de soldado español, de cooperante, de misionero, de ONG, de religioso, así como de todos los que han hecho lo poco que ha estado en su mano. También en la piel de los que se quedarán en Haití cuando el resto sólo lo recuerde como aquel pobre país que hace años sufrió un terrible terremoto.
sobre Munilla
Gracias a la pataleta nacionalista de una parte (algo importante, pero una parte al fin y al cabo) de los sacerdotes del País Vasco, España entera conoce al obispo de San Sebastián, monseñor José Ignacio Munilla.
Cada cierto tiempo, no hay una regla en este caso en forma de límite de mandato ni nada que se le parezca, obispos y arzobispos entran y salen de las diócesis de España, siempre cumpliendo órdenes que vienen de la plaza de San Pedro, en Roma. Es preciso recordar que es el Papa, hoy Benedicto XVI, quien ordena los cambios.
Si media diócesis guipuzcoana no hubiera considerado inadecuado el nombramiento de monseñor Munilla y no se hubiera firmado aquella carta, la toma de posesión de don José Ignacio hubiera pasado sin pena ni gloria. Igual que el recibimiento en forma de ovación de varios minutos que le tributaron los fieles que abarrotaron la catedral del Buen Pastor.
Por culpa de, o gracias a, la dichosa carta monseñor Munilla recorre estos días emisoras de radio y se asoma tocado con txapela desde las páginas de la prensa. Expone sus razonamientos. Y tal que como están algunos medios con la Iglesia, ya es avanzar bastante.
la otra historia
Nadie sabe que tienen palacios, despachos oficiales y residencias de primeros ministros que suben la libido una barbaridad. Desde hace milenios, más o menos desde que el ser humano decidió que no podía ir cada uno a la suya y había que organizarse de alguna manera, lujuriosos y tórridos relatos han sacudido monarquías, imperios, repúblicas, democracias y cualquier forma de gobierno imaginable. El amor no entiende de colores políticos, escaños ni cámaras legislativas. Si las mesas de los despachos de los mandatarios hablaran, dictarían una historia universal paralela a la conocida.
En Irlanda del Norte, también en el resto de Europa, la historia de Mrs. Robinson y su joven amante hace las delicias de la prensa más sensacionalista (y de la llamada seria). El pueblo que a diario se enfrenta a los rigores de la crisis se consuela pensando que nadie escapa a la seducción del poder (o al poder de la seducción). Los ingredientes del éxito son los siguientes: Mujer madura esposa del primer ministro de Irlanda del Norte mantiene una relación extramarital con un carnicero; el carnicero muere, pero antes de abandonar este mundo ruega a su querida que cuide de su hijo; la mujer lo cumple al pie de la letra.
Ahora el amante es el hijo (que a su vez tiene novia) y le ayuda desde su posición en el gobierno a emprender un negocio. Sin embargo, el joven, quizás deseoso de probar género más joven, rompe la relación. De fondo, imágenes de El Graduado y una canción de Simon & Garfunkel como banda sonora.
El chaval debería exigir a la prensa que dejen de referirse a él como el novio de Mrs. Robinson. Cómo es la gente… te acuestas con cualquiera y ya es tu novia.
míster quitanieves
Noticias frescas, noticias breves, ha llegado Míster Quitanieves. Esa era la cantinela que repetía Homer Simpson cuando le dio por el noble oficio de hacer transitables las calles de Springfield tras un temporal de frío. No le fue mal. Sin embargo paso como pasa en muchos casos. La gloria es efímera. Cosas del cambio climático.
Ahora, el ministro de eso que llaman Fomento, José Blanco, se ha puesto una de esas cazadoras polares, se ha comprado una máquina quitanieves y recorre veloz el asfalto nacional. No hay nevada que pueda con Pepiño. No le asustan ni el hielo ni las temperaturas extremas. Ni si quiera los osos polares que se han llegado a ver en Madrid. Además, como es creyente y no teme a las supersticiones, derrama sal sin reparar en gastos.
Esta vez, el nuevo Míster Quitanieves ha tardado más bien poco en dejarse caer por el Parlamento para explicar cuánto bien se ha trabajado y qué bien coordinadas han estado las administraciones. Todos bajo su guía, orden y protección. Cuidado. Acuérdese de Homer.
Blanco va camino de la Moncloa. No. No es el sucesor de Zapatero. Eso está atado y bien atado. José Luis le ha llamado para que desbloquee la puerta de palacio. Los bolazos de nieve que llegan de Reino Unido y Alemania contra la política económica que pretende poner en marcha ZP al frente de la Unión Europea no le dejan salir.
dinero de nadie
En la era de las comunicaciones dos punto cero, o tres o cuatro… ni se sabe ya, el número de comentarios que genera una noticia publicada en un medio digital da cuenta, poco más o menos, de su interés/importancia. Igual sucede en Facebook, convertido en una especie de indicador de confianza. En pocos meses, esta red social se ha convertido en una fuente de consulta fundamental en las redacciones periodísticas. Cualquier información dedica al menos un párrafo a señalar el número de seguidores del personaje o asunto al que se refiere el texto.
La Opinión de Torrent ha publicado este fin de semana en su edición digital la siguiente información: El tribunal de cuentas investigará los contratos con www.eltorrenti.com. Se trata de averiguar si en vísperas de las elecciones municipales de 2007 el anterior gobierno socialista de Torrent contrató publicidad de manera irregular en la mencionada página web. Los cerca de 30 comentarios emitidos a las pocas horas evidencian que la información no morirá olvidada en la versión online del periódico por obra y gracia del scroller (la barrita para moverse arriba y abajo en una web).
A pesar de la lista de Sinde, un sitio en Internet puede publicar más o menos, lo que a su administrador le venga en gana en cada momento. Desde porno hasta las fotos de su alcalde socialista favorito. Hasta ahí todo correcto para “posiblemente el medio más gráfico de la Comunidad Valenciana”. Mérito éste no de su engorrado director sino de un servidor web capaz de administrar tamaña carga.
Si se descubre que detrás de un más que sospechoso peloteo informativo preelectoral (con infructuoso resultado, por cierto) circuló dinero público, el asunto es grave y habrá que seguirlo con atención.
Nota aclaratoria. Entiéndase dinero público como dinero de los torrentinos, que una ministra socialista se pensaba que no era de nadie.
pastillas para dormir
Orfidal, Rivotrin y Tranquimazín son, para los profanos en temas de botica, pastillas para dormir. Han sustituido a la leche calentita antes de acostarse. Ya se pueden ir llevando a los ecoparques los millones de máscaras que se compraron por la Gripe A y que acumulan polvo en los almacenes de los departamentos regionales de sanidad. Hubo un error de cálculo. La pandemia fue pandemia, pero floja. Ahora hay que ir haciendo sitio para estas pastillas, que va en serio. Las necesitan 8 de cada 10 españoles. Preparen los pedidos.
Pero, ¿qué provoca insomnio al 78 por ciento de los ciudadanos de este país? Según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el paro. El trabajo, más bien la carencia de éste, hace que casi toda la población nacional dé vueltas en la cama noche sí noche también para desesperación del cónyuge. No se escapa nadie. Quien no tiene, se toma su pastillita y sueña con encontrarlo. El que trabaja, se despierta sudando de una horrible pesadilla en la que lo largan con una más que generosa indemnización con forma de patada en el trasero.
A la vista de lo sucedido con Air Comet, cualquiera pude llegar una mañana a su lugar de trabajo y encontrarse, como Sabina en aquella canción, con una sucursal del Banco Hispano Americano en lugar del bar en el que a diario sirve bocatas de embutido. O con un Starbucks.
El CIS poco aporta a la hora de solucionar el entuerto. Resulta que de los políticos, que se ganan la vida arreglando lo que ellos mismos estropean, ya no se fía el 68 por ciento. Así que si esta mañana se ha encontrado una multinacional del café donde ayer dejó su oficina inmobiliaria, mejor tómese uno con leche -con sirope de caramelo está riquísimo- y disfrútelo con calma. Es Navidad. Ya se enfadará usted mañana. Descafeinado, por favor, que luego no dormirá.
caliente caliente
Mientras medio mundo sucumbía ante la llegada, ya de manera oficial, del crudo invierno, en Copenhaghe, la capital de Dinamarca, los líderes mundiales se devanaban la sesera con eso que se ha venido a llamar cambio climático. El dichoso calentamiento global es el hombre del saco del siglo XXI.
Sin embargo, en este momento no estaría de más recordar que existe un nutrido grupo dentro de los hombres de ciencia que duda de que la cosa sea para tanto. Aseguran que se ha creado una alarma social del todo innecesaria y que este hombre del saco, el coco, de momento no acecha detrás de las estufas. Vaya, que se están vendiendo muchas motos para lucro de nadie sabe qué oscuros intereses.
Curiosísima paradoja. Medio mundo congelado y el otro decidiendo si la temperatura del planeta es la que toca a estas alturas de la película. Con reuniones de este tipo, a veces da la sensación de que todo es susceptible de ser pasado por el pasapurés de los votos. ¿Hay cambio climático? No se… votemos. No tengo claro si entre tanta nube hoy habrá salido el sol. Pues nada, se vota.
De quien nada se sabe es de las meretrices danesas. Las protistutas de Copenhaghe prometieron servicios gratis a los asistentes a la reunión como respuesta a la intención de las autoridades de ‘esconderlas’ mientras durara el trabajo de los expertos. Seguro que no lo consiguieron. La carne es débil Así que éste podría ser el titular. Termina la cumbre del clima más caliente de la historia.